La nefritis por lupus es una complicación del lupus eritematoso sistémico (LES) y está relacionada con el proceso autoinmune del lupus, en el cual el sistema inmune produce anticuerpos (anticuerpos antinucleares y otros) contra los componentes del cuerpo. Los complejos de estos anticuerpos y los complementos se acumulan en los riñones y dan origen a una respuesta inflamatoria. El lupus causa en las estructuras internas del riñón trastornos como: nefritis intersticial, GN mesangial, GN membranosa, GN membranoproliferativa, GN proliferativa difusa y otros. Esta enfermedad causa a menudo síndrome nefrótico (excreción excesiva de proteína) y puede progresar rápidamente hasta convertirse en una insuficiencia renal. Se presentan también azotemia progresiva (acumulación de productos de desecho nitrogenados en la sangre) y anomalías urinarias que incluyen proteína y sangre en la orina. La nefritis por lupus afecta aproximadamente a 3 personas de cada 10.000. El lupus eritematoso sistémico es más común en las mujeres, especialmente entre las edades de 20 y 40 años. Existe una tendencia en las familias, con una incidencia más alta en las personas de raza negra. Esta condición puede estar relacionada con otros trastornos autoinmunes como la artritis reumatoidea y el escleroderma y se han conocido algunos casos en los cuales la enfermedad se ha desencadenado a causa del embarazo. Alrededor de la mitad de los niños con LES presentarán alguna forma o algún grado de problema renal.
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