Los resultados varían. Por lo general, son peores con la nefritis por lupus difusa proliferativa (una forma específica del trastorno). Al igual que con el LES, el curso de la enfermedad es variable, con exacerbaciones (episodios agudos) y remisiones (períodos asintomáticos). Algunos casos de nefritis por lupus pueden progresar hasta una insuficiencia renal crónica. Más del 80% de las personas con una nefritis por lupus lo suficientemente severa como para requerir de diálisis o transplante sobreviven por más de 5 años después del tratamiento. Aunque la nefritis por lupus puede reaparecer en un riñón transplantado, ésta casi nunca conlleva a una enfermedad renal terminal. Las personas que padecen de un lupus activo no deben someterse a un trasplante.
|