La mayoría de las infecciones de las vías urinarias (IVU) ocurre en la parte inferior del tracto urinario, el cual incluye la vejiga y la uretra. La cistitis (infección de las vías urinarias inferiores) se produce cuando el tracto urinario inferior, que se encuentra normalmente estéril, se infecta con bacterias y se inflama. La cistitis es muy común. En la mayoría de los casos los síntomas de la cistitis desaparecen después de 24 a 48 horas de comenzar el tratamiento. La infección de vías urinarias crónica o recurrente incluye episodios repetidos de cistitis (más de 2 en 6 meses), o una infección del tracto urinario que no responde al tratamiento usual o dura más de 2 semanas. En las jóvenes, las infecciones recurrentes del tracto urinario pueden ser indicativas de una anomalía en el tracto urinario, tal como el reflujo vesiculouretral y se debe consultar con el médico. En los jóvenes, un solo episodio de infección en el tracto urinario indica que hay necesidad de una evaluación médica. Las infecciones en el tracto urinario de los jóvenes son extremadamente escasas a no ser que esté presente una anomalía en el tracto. La personas mayores corren un mayor riesgo de desarrollar cistitis causada por un vaciado incompleto de vejiga, lo cual está asociado a condiciones de hiperplasia prostática benigna (HPB), prostatitis y estrechez uretral. También la ausencia de una ingesta adecuada de líquidos, la incontinencia intestinal, la inmovilidad o la movilidad disminuida y el ingreso a un hogar de cuidado para personas mayores colocan a la persona en una situación de riesgo para contraer cistitis.
|