La pielonefritis se presenta con más frecuencia como resultado de una infección del tracto urinario, particularmente en presencia de reflujo de orina ocasional o persistente de la vejiga hacia los uréteres o la pelvis renal (reflujo vesicoureteral). La pielonefritis puede ser clasificada de la siguiente manera: - Pielonefritis aguda no complicada (desarrollo súbito de inflamación renal)
- Pielonefritis crónica (una infección prolongada que no se resuelve)
- Nefropatía por reflujo (una infección que se presenta en presencia de una obstrucción)
Aunque la cistitis (infección de la vejiga) es común, la pielonefritis se presenta con mucha menos frecuencia. El riesgo aumenta si existen antecedentes de cistitis, necrosis papilar renal, cálculos renales, reflujo vesicoureteral o uropatía obstructiva. El riesgo también aumenta cuando existen antecedentes de infección del tracto urinario crónica o recurrente y cuando la infección es provocada por un tipo de bacteria particularmente agresiva. La pielonefritis aguda puede ser severa en los ancianos y en las personas que se encuentran inmunodeprimidas (por ejemplo aquellos que tienen cáncer o SIDA).
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