La cistitis se presenta cuando el tracto urinario inferior, que normalmente es estéril, se infecta con bacterias y se irrita e inflama. Es muy común y se presenta en más de 6 millones de estadounidenses al año. La condición afecta frecuentemente mujeres sexualmente activas entre las edades de 20 y 50 años, pero también puede presentarse en aquellas que no son sexualmente activas o en mujeres jóvenes. Los adultos mayores también presentan un elevado riesgo de desarrollar cistitis, con una incidencia en los ancianos mucho mayor que en las personas más jóvenes. La cistitis es poco común en los varones. Las mujeres son mucho más propensas al desarrollo de cistitis debido a su uretra relativamente más corta, las bacterias no tienen que desplazarse tanto para ingresar a la vejiga y debido a la distancia relativamente corta entre la abertura de la uretra y el ano. Más del 85% de los casos de cistitis son provocados por la Escherichia coli, una bacteria que se encuentra en el tracto gastrointestinal inferior. Las relaciones sexuales pueden aumentar el riesgo de cistitis debido a que las bacterias pueden ser introducidas dentro de la vejiga a través de la uretra durante la actividad sexual. Una vez que las bacterias ingresan a la vejiga, son retiradas normalmente mediante la micción. Cuando las bacterias se multiplican más rápido que lo que son retiradas por la micción aparece la infección. Entre los riesgos para cistitis se encuentra la obstrucción de la vejiga o la uretra con el subsecuente estancamiento de la orina, la inserción de instrumentos en el tracto urinario (como cateterización o cistoscopia), el embarazo, la diabetes, el VIH y antecedentes de nefropatía analgésica o nefropatía por reflujo. Los ancianos de ambos sexos presentan un mayor riesgo de desarrollar cistitis debido al vaciado incompleto de la vejiga, asociado con condiciones como la hiperplasia prostática benigna (HPB), la prostatitis y las estenosis uretrales. De igual manera, la falta de líquidos adecuados, la incontinencia intestinal, la inmovilidad o la disminución de ésta y la ubicación en un hogar de asistencia ponen a la persona en un mayor riesgo de desarrollar cistitis.
|