Los nervios periféricos son responsables de retransmitir información desde el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) hasta los músculos y otros órganos y también retransmiten información de regreso al sistema nervioso central desde la piel, las articulaciones y otros órganos. La neuropatía periférica se presenta cuando estos nervios no logran funcionar adecuadamente, ocasionando así pérdida de la sensibilidad, dolor o incapacidad para controlar los músculos. En algunos casos, la insuficiencia de los nervios que controlan los vasos sanguíneos, la función intestinal y otros órganos provoca presión sanguínea y digestión anormales, así como pérdida de otros procesos involuntarios básicos. La neuropatía periférica puede involucrar daño a un solo nervio o a un grupo de nervios (mononeuropatía) o puede afectar múltiples nervios (polineuropatía). Existen muchas razones por las cuales es posible que los nervios no funcionen adecuadamente, pero en algunos casos no se puede identificar la causa. El daño a los nervios puede provenir de una de las condiciones específicas asociadas con neuropatía que incluyen: - Trastornos hereditarios:
- enfermedad de Charcot-Marie-Tooth (común en adultos y niños)
- ataxia de Friedreich
- Trastornos sistémicos o metabólicos:
- Condiciones infecciosas o inflamatorias:
- Exposición a compuestos tóxicos:
- inhalación de pegamentos u otros compuestos tóxicos
- óxido nitroso
- agentes industriales, en especial solventes
- metales pesados (plomo, arsénico, mercurio etc.)
- Neuropatía secundaria a medicamentos (muchos medicamentos pueden causar neuropatía)
- Diversas causas:
- isquemia (disminución de oxígeno/disminución del flujo sanguíneo)
- exposición prolongada a temperaturas bajas
La neuropatía periférica es muy común. Dado que existen muchos tipos y causas de neuropatía, la incidencia varía enormemente dependiendo del tipo de neuropatía, región geográfica y muchos otros factores y no se puede determinar con precisión, ya que los científicos no se ponen de acuerdo acerca de la misma definición de esta condición. Los factores de riesgo para la neuropatía incluyen, entre otros: diabetes, consumo excesivo de alcohol y exposición a ciertos químicos y drogas. Algunas personas presentan una predisposición hereditaria para esta condición. La presión prolongada sobre un nervio es otro factor de riesgo para presentar una lesión en dicho nervio y puede ser causada por inmovilidad prolongada (como en un procedimiento quirúrgico largo o una enfermedad prolongada) o compresión del nervio por parte de férulas, yesos, abrazaderas, muletas u otros dispositivos.
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