El herpes labial es una enfermedad extremadamente común, causada por la infección con el herpes simple, muy a menudo el tipo 1, en el área bucal. La mayoría de los estadounidenses han sido infectados con este tipo de virus a la edad de 20 años. La infección inicial puede ser asintomática o causar únicamente úlceras bucales. El virus permanece en forma latente en el tejido nervioso de la cara y en algunas personas se reactiva y es causante de herpes febril recurrente que no ofrece gravedad alguna y se ubica en la misma área. El virus del Herpes tipo 2 generalmente causa el herpes genital e infección de los niños durante el parto, pero también puede producir herpes labialis. Los virus del herpes son contagiosos y se transmiten ya sea de forma directa o indirecta a través de elementos contaminados como cuchillas, toallas, platos, etc. Ocasionalmente, el contacto orogenital puede diseminar el herpes oral a los genitales y viceversa, así que las personas con lesiones herpéticas activas en o alrededor de la boca o los genitales deben evitar el sexo oral. Los síntomas generalmente se presentan una o dos semanas luego del contacto con una persona infectada o a los 20 o más días después de la exposición. Usualmente, las lesiones por el herpes labial permanecen durante siete a diez días y luego comienzan a desaparecer. El virus puede permanecer latente en las células nerviosas y luego recurrir ocasionalmente en el sitio original o cerca de él. La recurrencia normalmente es leve y puede desencadenarse por los períodos menstruales, exposición al sol, enfermedad con fiebre, estrés u otras causas desconocidas.
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