Las esporas de la bacteria Clostridium tetani se encuentran en el suelo y están distribuidas en todo el mundo. La bacteria puede permanecer latente en forma de espora en los suelos y puede permanecer infecciosa por más de 40 años. El tétanos causa aproximadamente 5 muertes por año en los Estados Unidos e internacionalmente los informes muestran hasta un millón de casos anuales, la mayoría en los países en desarrollo. Las infecciones por tétanos en los recién nacidos representan alrededor de la mitad de las muertes relacionadas con tétanos en estos países. La infección comienza cuando las esporas penetran en el organismo a través de lesiones o heridas. Las esporas germinan y liberan bacterias activas que proliferan y producen una neurotoxina conocida como tetanospasmina, la cual se encarga de bloquear selectivamente la transmisión inhibitoria nerviosa de la médula espinal a los músculos, permitiendo que los éstos entren en espasmo severo. Las contracciones espasmódicas pueden ser tan fuertes que pueden llegar a causar desgarros musculares o fracturas vertebrales por compresión. En general, la enfermedad se inicia con espasmos leves en los músculos de la mandíbula (trismos), cuello y cara. La rigidez progresa rápidamente hacia el tórax, espalda y musculatura abdominal y, en ocasiones, llega a comprometer los músculos de la laringe (lo que posteriormente afecta la respiración). Las convulsiones de los músculos (tetania) causan la contracción súbita, fuerte y dolorosa de los diversos grupos musculares que pueden desgarrarse durante estos episodios o provocar fracturas. La muerte ocurre en 1 de cada 3 personas que no reciben tratamiento; en neonatos, la tasa de mortalidad es aún mayor, alcanzando a 2 de cada 3 niños. El período de incubación es de 5 días a 15 semanas, con un promedio de 7 días. En los Estados Unidos ocurren cerca de cien casos de tétanos anualmente, todos en personas que no han sido vacunadas o en los que la última vacuna ya no es efectiva. En los países en vías de desarrollo, es frecuente encontrar el tétanos como causa frecuente de muerte en neonatos por infección del cordón umbilical.
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