El tétanos es completamente prevenible con una vacuna contra el tétanos activa, la cual brinda protección por 10 años. Los estudios realizados en el ejército sugieren que la protección efectiva persiste hasta por 12 años después de la última vacunación. La vacuna en los Estados Unidos comienza a aplicarse en la infancia, con series de inyecciones de DTPa, una vacuna "3 en 1" que protege contra difteria, tos ferina y tétanos. Ésta es una versión más segura de una vacuna anterior conocida como DTP, que ya no se utiliza en los Estados Unidos. La vacuna Td se utiliza como refuerzo para mantener la vacunación en adolescentes y adultos. Los adolescentes mayores y los adultos que sufran lesiones, especialmente de carácter cortante o punzante, deben recibir revacunación si su última vacunación fue 10 o más años antes de la lesión. El riesgo de desarrollar tétanos se reduce si se tienen cuidados como limpiar todas las lesiones y heridas, y retirar los tejidos muertos o que han sufrido daños severos (desbridamiento). Si la persona ha sufrido una lesión externa o de alguna manera que posibilite el contacto con el suelo, se debe consultar con el médico con relación a la posibilidad de que se presente tétanos. Muchas personas creen que las lesiones causadas por clavos oxidados son las más más peligrosas. Esto es cierto sólo si el clavo está sucio y oxidado, como generalmente sucede. En este caso, es la suciedad y no el óxido la que ofrece el riesgo de desarrollo de tétanos.
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