| La inflamación o infección del oído medio se presenta cuando la trompa de Eustaquio (que constituye el paso de la parte posterior de la garganta hasta el oído medio) de ese oído está bloqueada. La otitis crónica media se presenta cuando el tubo de la trompa de Eustaquio se bloquea constantemente o permanece bloqueado por largos períodos, debido a alergias, infecciones múltiples, trauma del oído e inflamación de las adenoides. La otitis media crónica, en la que el oído medio más que inflamado está en realidad infectado por una bacteria (u ocasionalmente por virus), es más seria. Este tipo de enfermedad puede ser el resultado de una infección aguda del oído que no se ha resuelto por completo o de infecciones del oído recurrentes. La infección se puede extender hacia sitios como la mastoides (mastoiditis), o el aumento de la presión del líquido contenido en el oído puede producir la ruptura del tímpano o dañar los huesecillos que conforman el oído medio. La infección crónica del oído puede ser más destructiva que la infección aguda, dado que sus efectos son prolongados y repetitivos y puede causar daño permanente al oído; sin embargo, una infección crónica a largo plazo es mucho menos común y puede mostrar síntomas menos severos, así que dicha infección puede pasar inadvertida y no recibir tratamiento por un largo tiempo. Las infecciones del oído son comunes en los niños dado que las trompas de Eustaquio son más cortas, más estrechas y más horizontales que en los adultos.
|