La mayoría de las personas que habitan en zonas endémicas de malaria, han desarrollado algo de inmunidad hacia la enfermedad; situación que no acontece con los visitantes que llegan a este tipo de lugares y que necesitan tomar medicamentos preventivos. Incluso, las mujeres en estado de embarazo deben recibir medicamentos preventivos, ya que el riesgo que representa el medicamento para el feto es menor que el riesgo de adquirir una infección congénita. Las personas que reciben medicamentos antimaláricos pueden aún llegar a infectarse. Por lo tanto, se debe evitar la picadura del mosquito usando prendas de vestir que cubran completamente manos y piernas, mallas protectoras en las ventanas y repelentes contra insectos. La opción en medicamentos para la protección contra la malaria ha sido la cloroquina, pero debido al aumento de la resistencia a ésta, actualmente su uso está restringido para las áreas donde están presentes el Plasmodium vivax, el P. oval y el P. malariae. La malaria por Falciparum se está convirtiendo en una enfermedad cada vez más resistente a los medicamentos antimaláricos. Para los viajeros que se dirigen hacia las zonas donde se sabe que se presenta la malaria por Falciparum, se recomienda actualmente mefloquina. Esta droga ha sido aprobada por la FDA y es efectiva en la prevención de la malaria por Falciparum, aunque puede generar confusión y otros efectos mentales secundarios. Además de la mefloquina, están el proguanil (disponible únicamente en África), el fansidar (pirimeth/sulfadoxina) y malarone. Los viajeros interesados en más información acerca de tipos de malaria en un área geográfica determinada, medicamentos preventivos y épocas y estaciones en las que no se debe viajar, pueden llamar al CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos). Para más información llamar a los teléfonos: 1-800-311-3435 o ingresar a la página de la red de los CDC y hacer clic en Travelers' Health.
|