La infección puede desarrollarse después de inhalar gotitas esparcidas en el aire producto de la tos o un estornudo por alguien infectado con Mycobacterium tuberculosis. La enfermedad se caracteriza por el desarrollo de granulomas (tumores granulares) en los tejidos infectados. El sitio usual de la enfermedad son los pulmones, pero otros órganos pueden estar involucrados. La infección primaria es usualmente asintomática. En los Estados Unidos, el 95% de los individuos se recupera de sus lesiones tuberculosas primarias sin evidencia de la enfermedad. La enfermedad diseminada se desarrolla en la minoría de las personas cuyos sistemas inmunológicos no se recuperan exitosamente de la infección primaria. La enfermedad puede ocurrir semanas después de la primera infección o puede estar latente por años antes de causar la enfermedad. Los bebés y los ancianos corren un riesgo mayor para la progresión rápida hacia la enfermedad, debido a que sus sistemas inmunológicos son más débiles. En la enfermedad diseminada, los órganos y tejidos afectados pueden ser, entre otros, el revestimiento del corazón (pericardio), revestimiento de la cavidad abdominal (peritoneo), laringe, bronquios, ganglios linfáticos cervicales, huesos y articulaciones, órganos del sistema reproductor y urinario (genitourinario) masculino y femenino, ojos, estómago, revestimiento del cerebro y médula espinal (meninges) y piel. El riesgo de contraer TB se incrementa con la frecuencia del contacto con las personas que presentan la enfermedad, con condiciones de vida insalubres o de hacinamiento y también por alimentación deficiente. Los hispanos, indígenas estadounidenses y las personas de raza negra presentan un riesgo mayor de desarrollar la enfermedad. Se ha observado recientemente un incremento de la incidencia de TB en los Estados Unidos. Los factores que pueden estar causando este aumento son la infección tuberculosa en personas con SIDA e infección por VIH y el número mayor de personas desamparadas (sin hogar). Otro factor es el desarrollo de cepas de TB resistentes la medicación. El tratamiento incompleto de TB (como no tomar los medicamentos por el tiempo indicado) puede contribuir a la proliferación de cepas de bacterias resistentes al tratamiento. La TB diseminada es más común en pacientes con SIDA. Cerca de la mitad de los pacientes con SIDA con conteo CD4 inferiores a 200 y que desarrollan TB presentan enfermedad diseminada (enfermedad no localizada como en la tuberculosis pulmonar).
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