La cisticercosis es causada por la ingestión de huevos de la T. solium, que se encuentran en los alimentos contaminados. Igualmente, se puede presentar una autoinfección, en la cual la persona ya infectada con T. solium adulto ingiere de nuevo los huevos por no lavarse las manos después de la excreción del contenido intestinal. Esta infección puede ocasionar convulsiones, infecciones oculares, infecciones en la columna y otras complicaciones, pero muy a menudo, estos gusanos llevan una vida tranquila en el músculo sin causar síntomas. Entre los factores de riesgo se pueden mencionar el hecho de vivir en países en desarrollo y consumir carne de cerdo, frutas y vegetales contaminados con T. solium. La enfermedad también se puede diseminar por contacto con personas infectadas o materia fecal y es muy rara en los Estados Unidos, pero muy común en el resto del mundo.
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