Esta infección es causada por la ingestión de huevos de los parásitos del perro y el gato denominados Toxocara canis y Toxocara cati, respectivamente, los cuales habitan en el tracto intestinal de estos animales, por lo tanto, los huevos son abundantes en las heces. Sin embargo, los parásitos son infecciosos solamente hasta tres semanas después de haber sido excretados, así que el principal factor de riesgo no es el no recoger las heces de perros y gatos, si no el ingerir tierra contaminada con huevos o el comer vegetales crudos y sin lavar. Los niños con pica (que comen polvo u otras cosas no digeribles) tienen el más alto riesgo, aunque los adultos también pueden resultar infectados en ocasiones. Las personas también se pueden infectar al consumir hígado crudo. Después de la ingestión, los huevos eclosionan dentro del tracto gastrointestinal y liberan larvas, las cuales viajan a diferentes tejidos del cuerpo por medio de la circulación, principalmente al pulmón, al hígado y a los ojos, aunque también pueden afectar al cerebro, el corazón y otros órganos.
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