El riesgo de que los niños sufran infecciones del oído se puede reducir poniendo en práctica los siguientes consejos: - Amamantar al niño, ya que esto lo hace mucho menos propenso a las infecciones del oído.
- Cuando se carga al niño para darle el tetero se le debe mantener en posición de sentado y derecho ya que esto evita que el líquido se estanque y el riesgo de infección.
- No exponerlo a humo del tabaco indirectamente.
- Reducir la exposición del niño a resfriados u otras infecciones respiratorias. El hecho de llevarlo a una guardería donde haya 6 niños o menos puede reducir los riesgos de contraer un resfriado o una infección similar y esto, a su vez, conlleva a una menor frecuencia en las infecciones de oído. También es útil lavarle las manos y los juguetes con frecuencia.
- Evitar el uso de biberones, especialmente en la guardería.
- Identificar y tratar cualquier tipo de alergia (por alimento o por transmisión aérea). Las alergias alimentarias más comunes en los bebés y en los niños que empiezan a caminar son las que se presentan por ingestión de leche de vaca (estas pueden ocasionar infecciones del oído).
- La vacuna neumocócica evita las infecciones por el organismo que más comúnmente ocasiona las infecciones agudas del oído y muchas infecciones respiratorias.
- Algunas evidencias indican que la vacuna contra la influenza puede reducir las infecciones del oído.
- Algunas evidencias indican que el xilitol, un edulcorante natural, puede reducir las infecciones del oído.
- No se debe abusar de los antibióticos.
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