La hemorragia intracerebral puede afectar a cualquier persona sin importar la edad, el sexo ni la raza, pero es más común en individuos de edad avanzada. La hemorragia intracerebral hipertensiva es causada por efectos de la presión sanguínea alta crónica. Cuando la presión sanguínea ha permanecido alta por un período significativo de tiempo, las paredes de los vasos sanguíneos pueden cambiar en un proceso llamado lifialinosis, la cual puede producir oclusión de los vasos y filtración de sangre hacia el cerebro, ya que la presión constante desgasta las paredes vasculares. El sangrado intracerebral asociado con la hipertensión se presenta más comúnmente en los tejidos de los ganglios basales, puente, cerebelo y en la materia blanca profunda del cerebro. La sangre irrita los tejidos cerebrales causando hinchazón (edema cerebral). La sangre se acumula en una masa (hematoma). La inflamación de los tejidos cerebrales y la presencia de un hematoma dentro del cerebro ejercen una presión cada vez mayor sobre los tejidos cerebrales y finalmente los pueden destruir. El sangrado puede suceder hacia el interior de los ventrículos cerebrales o dentro del espacio subaracnoideo (el espacio entre el cerebro y las membranas que cubren el cerebro), produciendo síntomas de irritación de las meninges.
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