La apoplejía es causada por una pérdida de la circulación sanguínea en las áreas del cerebro. Los déficits neurológicos específicos pueden variar dependiendo de la localización, dimensión del daño y causa del trastorno. La disección de la carótida significa que hay una ruptura en el revestimiento dicha arteria. El flujo de sangre entre las diversas capas de los vasos sanguíneos hace que dichas capas se separen, ocasionando el estrechamiento del lumen (canal). La apoplejía secundaria a la disección de la carótida, a diferencia de muchas otras formas de apoplejía, puede presentarse en personas jóvenes, por lo general, menores de 40 años. La disección representa menos del 5% de todas las apoplejías. Entre los riesgos de sufrir apoplejía secundaria a la disección de la carótida se pueden mencionar antecedentes de trastornos que causan debilidad vascular, tales como el síndrome de Marfan, la displasia fibromuscular u otros; al igual que antecedentes de lesión o trauma que involucre el cuello. Asimismo, se presenta riesgo con los procedimientos invasivos que comprometen la arteria carótida, como por ejemplo, un arteriograma.
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