El síndrome realmente es un espectro de condiciones, incluyendo dos series separadas de síntomas, una de las cuales tiende a comenzar cuando la otra se resuelve. El síndrome de Korsakoff implica daño de múltiples nervios no sólo en el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) sino también en el sistema nervioso periférico (el resto del cuerpo). Se pueden también presentar los síntomas causados por la abstinencia alcohólica. La causa generalmente se le atribuye a la mala nutrición, en especial a la falta de vitamina B-1 (tiamina), que normalmente acompaña al consumo de alcohol de manera habitual o alcoholismo. El consumo de alcohol interfiere con el metabolismo de la tiamina e incluso en los casos inusuales en los que los alcohólicos están consumiendo una dieta bien balanceada a la par con el alto consumo de alcohol, el problema metabólico persiste debido a que la mayoría de la tiamina no es absorbida. El síndrome o psicosis de Korsakoff tiende a desarrollarse a medida que disminuyen los síntomas del síndrome de Wernicke e involucra el deterioro de la memoria en proporción a problemas con otras funciones cognoscitivas. El síntoma más característico es la confabulación (invención): la persona crea historias detalladas y creíbles sobre situaciones o experiencias con las que cubre los vacíos de la memoria. Esto no es un intento deliberado por engañar, dado que a menudo el paciente cree que lo que está diciendo es cierto. Dicha condición se puede presentar ya sea o no que la deficiencia de tiamina estuviese relacionada con el alcoholismo y con otros tipos de daño cerebral. Esta psicosis involucra daño a las áreas del cerebro comprometidas con la memoria.
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