La mononeuropatía está relacionada con daño o destrucción de un nervio o grupo de nervios aislados y es un tipo de neuropatía periférica (daños a nervios que no se encuentran en el cerebro o la médula espinal). La mononeuropatía está mayormente asociada a causas localizadas de daños a los nervios, tales como trauma, aunque ocasionalmente los trastornos sistémicos también pueden causar daños aislados a los nervios (como ocurre con la mononeuritis múltiple). Las causas suelen ser el trauma directo, la presión prolongada sobre el nervio y la compresión del nervio por inflamación o lesión en las estructuras corporales cercanas. El daño involucra la destrucción de la vaina de la mielina (cubierta) del nervio o de una parte de la célula nerviosa (el axón), lo cual retarda o impide la conducción de impulsos a través de los nervios. La mononeuropatía puede afectar cualquier parte del cuerpo y algunas de las formas más comunes son:
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