El objetivo del tratamiento es maximizar la capacidad de uso de la mano y del brazo. La causa de la disfunción debe identificarse y tratarse adecuadamente. En la mayoría de los casos no se requiere tratamiento y la recuperación es espontánea. Se hace un tratamiento conservador si no hay antecedentes de trauma en el área, si el inicio es súbito, los cambios en la sensibilidad son mínimos, no se presentan problemas en el movimiento y ninguno de los resultados de los exámenes indica degeneración del axón del nervio. La extirpación quirúrgica de las lesiones que presionan el nervio puede ser beneficiosa. CONTROL DE LOS SÍNTOMAS:
Es posible que sea necesario administrar analgésicos de venta libre o analgésicos de prescripción para controlar el dolor (neuralgia). Algunos otros medicamentos como la fenitoína, la carbamazepina o los antidepresivos tricíclicos como la amitriptilina pueden reducir los dolores punzantes que algunas personas experimentan. Se pueden utilizar esteroides (prednisona) para minimizar la inflamación. Se debe evitar o minimizar el consumo de medicamentos en la medida de lo posible, con el fin de disminuir el riesgo de que se presenten efectos secundarios. En algunas personas los ejercicios de fisioterapia pueden ser convenientes para mantener la fortaleza muscular. En casos severos, las ayudas ortopédicas como las abrazaderas, las férulas u otros aparatos pueden ayudar a maximizar la capacidad de uso de la mano. Se puede recomendar la asesoría vocacional, la terapia ocupacional, los cambios ocupacionales, el reentrenamiento laboral o intervenciones similares en la medida que sea adecuado.
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