Se desconoce la existencia de una cura para la narcolepsia y el objetivo del tratamiento es el de controlar los síntomas de esta condición. Se puede mejorar el desempeño en el trabajo y en el ámbito social al realizar cambios en el estilo de vida y al aprender a enfrentar los efectos del trastorno, tanto emocionales como de otro tipo. Si se planifican las siestas y los períodos de sueño, la persona puede normalizar el sueño durante el día y reducir la cantidad de ataques inesperados y súbitos de sueño. Es importante comunicar la existencia de este problema a profesores y supervisores para que los afectados no sean castigados por ser "perezosos" en la escuela o el trabajo. Se deben ingerir comidas ligeras y/o vegetarianas durante el día y evitar comidas pesadas antes de iniciar actividades importantes, porque las comidas pesadas provocan ataques de narcolepsia. En lo posible, se debe programar una siesta breve (10 a 15 minutos) después de las comidas. Algunas personas pueden necesitar medicamentos que requieren receta médica, tales como estimulantes como dextroanfetamina y metilfenidato (Ritalin). Se ha encontrado que el Modafinil, un estimulante que se cree ofrece menos posibilidad de adicción que otros estimulantes, es efectivo para mantener el estado de vigilia. También pueden servir los medicamentos antidepresivos como imipramina para disminuir los episodios de cataplexia, aunque éstos, por lo general, no reducen el número de episodios de sueño.
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