El objetivo del tratamiento es mantener las vías respiratorias abiertas con el fin de prevenir los episodios apneicos durante el sueño. Algunas personas pueden manejar los episodios apneicos con el control del peso (o pérdida intencional de peso) y evitando el alcohol y los sedantes a la hora de dormir. Si estas medidas no resultan efectivas para suspender este tipo de apnea, el médico puede recomendar un sistema de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP, por sus siglas en inglés), una forma de respiración mecánica que involucra el uso de una máscara especialmente diseñada para usar sobre la nariz o la nariz y la boca durante la noche. Como una posible forma de tratamiento, se están estudiando algunos dispositivos mecánicos que se insertan dentro de la boca durante la noche para mantener la mandíbula hacia adelante. Si se presentan causas anatómicas, es posible que se deba realizar una cirugía para remover el exceso de tejido de la parte posterior de la garganta (llamado uvulopalatofaringoplastia o UPPP, por sus siglas en inglés), para extirpar las amígdalas o adenoides agrandadas (ver amigdalectomía) o para crear una abertura en la tráquea con el objetivo de evitar las vías respiratorias obstruidas durante el sueño (traqueostomía). En algunas personas, se puede realizar una cirugía para remover la obstrucción nasal o de la parte superior de la garganta, con lo cual se puede aliviar la apnea del sueño.
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