La anafilaxia es una situación de emergencia que necesita atención profesional médica inmediata. Se debe efectuar la evaluación de la vía aérea, la respiración y brindar soporte vital en todos los casos de sospecha de reacción anafiláctica. Se debe iniciar RCP si se indica. Las personas con reacciones alérgicas severas identificadas pueden llevar consigo un Epi-Pen u otro equipo de alergia y deben ser asistidas en caso de ser necesario. Las intervenciones de emergencia por paramédicos o médicos pueden incluir la colocación de un tubo, por la nariz o la boca, en las vías respiratorias (intubación endotraqueal) o realizar una cirugía de emergencia para colocar el tubo directamente en la tráquea (traqueostomía o cricotirotomía). Se debe suministrar epinefrina en inyección sin retardo para abrir las vías aéreas y elevar la presión sanguínea por vasoconstricción. El tratamiento para el shock requiere líquidos intravenosos y medicamentos que ayuden al corazón y al sistema circulatorio a realizar su trabajo. Se pueden suministrar antihistamínicos, como la difenhidramina, y corticosteroides como la prednisona para reducir los síntomas posteriores (después de que se hayan administrado las medidas de salvamento y la epinefrina).
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