Por lo general, el diagnóstico de la sífilis secundaria se realiza con base en las pruebas sanguíneas. Se realiza una examinación inicial con las pruebas de no-treponema, como VDRL o RPR. Si éstas pruebas son positivas, se confirma el diagnóstico mediante otra prueba de sangre de un anticuerpo específico: el examen FTA-ABS de absorción de anticuerpos treponema fluorescentes. Además de las pruebas de sangre, si se presentan lesiones de la piel o de la membrana mucosa, se puede identificar el organismo que causa la sífilis mediante el examen de microscopio de campo oscuro.
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