El cáncer endometrial es el tipo más común de cáncer uterino. Aunque no se conoce la causa exacta de este cáncer, parece que los niveles elevados de estrógeno guardan relación con el mismo. Una de las funciones normales del estrógeno es estimular la formación de la pared epitelial del útero. La administración de exceso de estrógenos a animales de laboratorio produce hiperplasia endometrial y cáncer. En Estados Unidos, la incidencia de cáncer endometrial en las mujeres es del 1 al 2% y es mayor en las edades de 60 a 70 años, pero del 2 al 5% de los casos puede presentarse antes de los 40 años. Se ha observado un riesgo mayor de cáncer endometrial en mujeres con niveles elevados de estrógeno natural. Las condiciones asociadas a este tipo de cáncer son las siguientes: El aumento del riesgo también está asociado con: - Nuliparidad (no haber tenido ningún embarazo)
- Infertilidad (incapacidad para quedar embarazada)
- Menarquia (inicio de la menstruación ) precoz
- Menopausia (suspensión de las menstruaciones) tardía
Las mujeres con antecedentes de pólipos endometriales u otros tumores benignos del revestimiento uterino, las mujeres posmenopáusicas con terapia de reemplazo de estrógeno (específicamente cuando no se administra junto con progestina periódica) y las que sufren de diabetes también se encuentran en la categoría de alto riesgo. Asimismo, el tamoxifen, un medicamento utilizado para tratar el cáncer de mama, también puede aumentar el riesgo de desarrollo del cáncer endometrial.
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