Muchos de los factores de riesgo no se pueden controlar. Algunos expertos en el campo de nutrición y cáncer coinciden en que, generalmente, es posible reducir los riesgos a través de cambios en la dieta y en el estilo de vida. La mayoría de los esfuerzos se han concentrado en la detección temprana, ya que el cáncer de mama se trata más fácilmente y a menudo es curable si se detecta a tiempo. El autoexamen de los senos, el examen clínico de los senos por parte de un profesional entrenado y la mamografía son las tres mejores herramientas para la detección temprana. La mayoría recomienda autoexámenes de mama mensuales, la semana siguiente al período menstrual si la persona tiene 20 años o más. Los exámenes clínicos regulares por parte de un profesional de la salud se recomiendan para mujeres entre los 20 y 39 años de edad y al menos cada tres años. A partir de los 40 años de edad las mujeres deben hacerse un examen clínico regular con un profesional de la salud 1 vez al año. La mamografía es la forma más efectiva de detectar precozmente el cáncer de seno. La Asociación Estadounidense contra el Cáncer (American Cancer Association) recomienda la realización de mamografías cada año para todas las mujeres de 40 años o más. El Instituto Nacional de Cáncer de los Estados Unidos (National Cancer Institute) la recomienda cada 1 ó 2 años para mujeres mayores de 40 años. Para aquellas mujeres con factores de riesgo, entre los que se cuenta la historia de familiares con cáncer, las mamografías anuales deben comenzar a realizarse 10 años antes de la edad que tenía el pariente afectado al momento de su diagnóstico. Dos medicamentos que han mostrado ser capaces de reducir el riesgo de cáncer de seno están bajo estudio. Estos son tamoxifen (Nolvadex) y raloxifen (Evista) y ambos se comportan como antiestrogénicos en el tejido mamario. El tamoxifen ya es ampliamente utilizado para prevenir la recurrencia en mujeres ya tratadas por este tipo de cáncer. Para algunas mujeres en muy alto riesgo de cáncer el uso preventivo de estos medicamentos puede ser apropiado. Esto debe consultarse con un médico calificado. La mastectomía preventiva, que es la remoción quirúrgica de ambos senos, es una opción para prevenir el cáncer de seno en mujeres de muy alto riesgo. Entre las posibles candidatas a este procedimiento están las mujeres a quienes ya se les practicó una mastectomía parcial por esta enfermedad, mujeres con una fuerte historia familiar de cáncer de seno y aquellas que presentan mutación de genes p53, BRCA1 o tienen el gen BRCA2. Para información adicional ver la página web de la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer (American CancerSociety).
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