El trastorno de estrés postraumático (TEPT) se puede presentar inmediatamente después de un trauma mayor o demorar más de seis meses después del evento. Cuando se presenta inmediatamente después del trauma, usualmente se resuelve pasados tres meses, pero algunas personas experimentan una forma más prolongada de la enfermedad que puede durar por muchos años. El TEPT puede ocurrir a cualquier edad y aparecer luego de un desastre natural como una inundación, un incendio, o eventos como una guerra, un encarcelamiento, un asalto, abuso familiar o violación. Los ataques terroristas de septiembre 11 de 200l en los Estados Unidos puede haber causado TEPT en algunas personas involucradas, en quienes presenciaron el desastre y en quienes perdieron amigos y parientes. Estas situaciones producen estrés en cualquier persona, aunque no todas desarrollan TEPT. Las causas de este trastorno se desconocen, aunque hay factores psicológicos, genéticos, físicos y sociales que pueden contribuir a su ocurrencia. El TEPT altera la respuesta del cuerpo al estrés, afectando las hormonas del estrés y los neurotransmisores (químicos que transmiten información entre los nervios). Una exposición previa a un trauma puede incrementar el riesgo, lo cual sugiere que este tipo de reacción puede ser una respuesta aprendida. El tener un buen apoyo social ayuda a proteger contra el desarrollo de TEPT. En estudios realizados con los veteranos de guerra de Vietnam, aquellos con sistemas de apoyo fuertes tenían menos probabilidad de desarrollar TEPT que aquellos que no tenían ese tipo de apoyo social. La personas con TEPT experimentan de nuevo el evento repetidas veces en, por lo menos, una de varias formas: sueños angustiantes repetitivos, recuerdos recurrentes del evento, sensación de estar reviviendo la experiencia (llamadas escenas retrospectivas) y/o angustia intensa alrededor de la época del acontecimiento que simboliza el evento (como los aniversarios).
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