El objetivo del tratamiento es la reducción de los síntomas, estimulando a la persona afectada para que recuerde el evento, para que exprese sus sentimientos y para que gane algún sentimiento de dominio con respecto a la experiencia. En algunos casos, la expresión de la aflicción puede ayudar a completar el proceso necesario de duelo. En este sentido, los grupos de apoyo son muy útiles para brindar un ambiente donde las personas que han tenido experiencias similares puedan compartir sus sentimientos. Es posible que se deba tratar la depresión, el consumo de alcohol o el abuso de sustancias (los cuales ocurren comúnmente con el TEPT) o condiciones médicas asociadas, antes de abordar los síntomas de una manera efectiva. La terapia de comportamiento, un tipo de terapia conversacional, se puede emplear para tratar los síntomas de evasión, la cual incluye técnicas como la exposición gradual y la técnica de inmersión o exposición frecuente al objeto que precipita los síntomas, hasta que la persona se acostumbre a él y deje de evitarlo. Los medicamentos que actúan en el sistema nervioso se pueden utilizar para reducir la ansiedad y otros síntomas asociados. Se ha demostrado que los antidepresivos son efectivos para tratar el TEPT, incluyendo medicinas más modernas como Prozac, Paxil y Zoloft. Los sedantes pueden ayudar con los trastornos del sueño. Los ansiolíticos pueden servir, aunque las benzodiazepinas, un tipo de medicamento utilizado para tratar la ansiedad, puede ser adictiva.
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