Se estima que alrededor del 5% de la población hace uso indebido de los opiáceos y las drogas ilegales como la heroína al igual que de drogas legales para el tratamiento del dolor como la oxicontina.
Estas drogas pueden causar dependencia física, lo que significa que el cuerpo reduce la producción de sus propios opioides (endorfinas y encefalinas) y empieza confiar en que la droga maneje las funciones de estos químicos naturales del cerebro. El tiempo que toma llegar a ser físicamente dependiente varía bastante. Es posible que algunas personas consuman drogas opiáceas durante un mes o más y no experimenten ningún signo de abstinencia; en tanto que otras desarrollan síntomas después de terminar una semana de consumo usándolas diariamente.
Cuando se suspenden las drogas, el cuerpo necesita tiempo para suministrar nuevamente las cantidades necesarias de opioides naturales y se presentan los síntomas de abstinencia. La abstinencia de opiáceos puede ocurrir en el momento en que se interrumpa o reduzca cualquier uso crónico. Nota: La dependencia física no se considera una adicción, la cual se define como el uso compulsivo de una sustancia a pesar de sus consecuencias negativas. Los pacientes que presentan dolor y a quienes se prescribe opiáceos durante largos períodos de tiempo pueden llegar a desarrollar dependencia física. Sin embargo, por no tener conexión sicológica a la droga, la cual se presenta en la adicción, los síntomas de abstinencia causan menos padecimiento. Algunas personas se abstienen de los opiáceos después de la hospitalización por condiciones dolorosas y no son concientes de lo que les sucede. Suelen pensar que tienen gripe y sin saber que los opiáceos resuelven el problema, no sienten deseo vehemente por la droga.
|