La intususcepción es causada por una parte del intestino que se introduce en sí mismo, lo cual puede obstruir el paso de los contenidos digestivos. Se puede presentar estrangulación (en la cual se interrumpe el suministro sanguíneo) del segmento del intestino que se ha invaginado. Esta situación puede ocasionar la muerte del tejido. La presión generada por las dos paredes del intestino causa irritación, edema y disminución del flujo sanguíneo. Puede presentarse muerte del tejido intestinal con un sangrado significativo, perforación e infección. Asimismo, el shock y la deshidratación se pueden presentar en forma muy rápida. Las causas de la intususcepción no se conocen; sin embargo, en algunos casos, las infecciones virales pueden ser responsables. Algunas veces, una masa similar a un ganglio linfático, un tumor o un pólipo pueden servir como punto guía desencadenante de la invaginación del intestino y cuanto mayor sea el niño, existe más probabilidad de encontrar dicho punto guía. La intususcepción puede afectar tanto a niños como adultos, aunque la mayoría de los casos ocurren en niños entre los 6 meses y un año de edad. Esta condición afecta a los hombres el doble que a las mujeres. La intususcepción comienza generalmente con un llanto fuerte, súbito y lastimero causado por el dolor abdominal. El dolor es de tipo cólico intermitente (no continuo) pero recurre frecuentemente aumentando en intensidad y duración. A medida que la condición progresa, el bebé se puede tornar débil y luego entrar en shock. Es común que se presente vómito y fiebre y cerca de la mitad de los bebés hacen deposiciones con mucosas y con sangre algunas veces llamadas "jalea de grosella". El diagnóstico temprano se traduce en un pronóstico más favorable.
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