La detención de la respiración se ve en algunos niños entre aproximadamente 8 meses y dos años de edad y parece ser una respuesta refleja al miedo, a una situación de confrontación, a un evento traumático (dolor) o al hecho de ser asustado. El niño puede quedar sin aliento durante un momento, luego exhalar y dejar de respirar. Luego, rápidamente se torna azul (cianótico) y presenta varios movimientos espasmódicos parecidos a una convulsión leve. El evento termina con un período momentáneo de pérdida del conocimiento, en el cual se recupera la respiración normal. El color mejora con la primera respiración, el evento termina y es un comportamiento que puede repetirse varias veces al día o solo presentarse rara vez. La detención corta de la respiración se puede convertir en un evento alarmante para los padres que lo pueden percibir como una convulsión o aún como un paro cardíaco. Esta condición puede confundirse con un convulsión y, a su vez, las convulsiones pueden confundirse con la apnea transitoria o retención corta de la respiración. Se requiere de una evaluación médica para determinar si el comportamiento es en verdad una apnea transitoria o detención corta de la respiración. Esta condición, puede ser, además, un síntoma de un raro trastorno genético: el síndrome de Riley-Day. Después del reconocimiento del evento como una retención corta de la respiración, los padres pueden simplemente esperar la finalización del evento natural. Después, no se le debe prestar atención al niño por un comportamiento impropio, pues podría motivarlo a repetir dicho comportamiento en el futuro.
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