En épocas pasadas la fiebre escarlata era una enfermedad muy común y delicada característica de la niñez, pero en la actualidad es fácil de tratar. El período de incubación es corto, generalmente de 1 a 2 días. Típicamente, la erupción comienza con una fiebre y dolor de garganta que pueden estar acompañados de escalofríos, vómito, dolor abdominal y malestar general. La bacteria produce una toxina que ocasiona una erupción que aparece de 1 a 2 días después del inicio de la enfermedad, generalmente en el cuello y en el tórax y luego se disemina por el cuerpo. Esta condición es descrita como _papel lija_. La textura de la erupción es más importante que la apariencia para confirmar el diagnóstico. Dicha erupción puede durar una semana. A medida que desaparece se puede presentar un desprendimiento de la piel (descamación) alrededor de las puntas de los dedos de la mano y de los dedos de los pies y en el área de la ingle. Los principales factores de riesgo son las infecciones por estreptococos en la garganta . Los antecedentes de infección de la garganta por estreptococos y la fiebre escarlatina en la comunidad, el vecindario o la escuela pueden incrementar de adquirirla.
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