La mayoría de los casos de bronquiolitis no se pueden prevenir con facilidad porque los virus causantes de esta enfermedad se encuentran comúnmente en el medio ambiente. Lo más aconsejable es disminuir el riesgo de exposición. Durante los meses de otoño e invierno, que son los peores, los niños pequeños, especialmente los menores de tres meses, deben mantenerse alejados de las aglomeraciones o grupos grandes de personas, particularmente si hay otros niños allí. Los familiares que tengan infección de las vías respiratorias superiores deben tener cuidado cuando se encuentren cerca de un bebé, por lo que deben lavarse las manos con frecuencia y utilizar una mascarilla si están estornudando o tosiendo mucho. Aunque las mascarillas no pueden filtrar los virus, sí pueden impedir que las gotitas provenientes de un estornudo se esparzan en el ambiente. Hasta la fecha no hay vacuna disponible para el VRS. Sin embargo, hay dos productos preventivos efectivos. Se debe consultar al pediatra del niño para saber si estos productos pueden ayudar a prevenir la bronquiolitis. Estos son: RespiGam® (Inmunoglobulina Humana para el Virus Respiratorio Sincitial - VRS-IGIV), el cual proporciona prevención efectiva contra el VRS, y Synagis® (palivizumab) que porporciona protección contra infecciones graves del tracto respiratorio inferior causadas por el VRS en bebés y niños que tengan un riesgo alto de contraer el virus.
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