Realmente no se puede evitar la ictericia de la leche materna. Cuando esta condición ocurre, es importante reconocer a tiempo si el bebé se ve amarillo y revisar los niveles de bilirrubina de inmediato para asegurarse de que no existan otros problemas hepáticos. Se puede limitar la ictericia por la leche materna (la cual ocurre durante la primera semana de vida) asegurándose de que el bebé esté recibiendo suficiente leche materna. Se debe proporcionar al bebé un tiempo ilimitado en cada pecho y alimentarlo aproximadamente de 10 a 12 veces al día, comenzando por el primer día de vida. Se debe consultar inmediatamente a un especialista en lactancia o al médico si se presenta cualquier dificultad.
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