La iritis es por lo regular leve. El espasmo del músculo constrictor de la pupila genera un dolor que puede aliviarse con la aplicación de gotas que dilaten la pupila. El uso de gafas oscuras puede ayudar y es posible que se requiera el uso de esteroides en forma de ungüento o gotas oftálmicas. Los casos más graves requieren la búsqueda de la causa subyacente. La pars planitis generalmente es leve y se le puede hacer seguimiento sin el uso de medicamentos. La coroiditis requiere la determinación y tratamiento de la causa subyacente, la cual puede ser grave. Es posible que se necesite la asesoría de especialistas en enfermedades infecciosas o autoinmunes en el caso de condiciones como la sífilis, la tuberculosis, el SIDA, la sarcoidosis o el síndrome de Behcet. El tratamiento es compatible con el de las enfermedades sistémicas como la toxoplasmosis, la tuberculosis, la sarcoidosis, etc. En el caso de las enfermedades infecciosas, regularmente se administran corticosterorides junto con la terapia antimicrobiana y, en las enfermedades autominmunes, se pueden requerir varias formas de supresión del sistema inmune.
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