Cualquier persona que presente dolor de ojo severo necesita una evaluación inmediata en un centro de emergencias o en el consultorio de un oftalmólogo. Las lesiones corneales simples se tratan extrayendo el material extraño, si lo hay, y cubriendo el ojo con un parche para permitir que la córnea cicatrice por sí sola. A menudo se utilizan gotas o ungüentos antibióticos para prevenir la infección. El paciente no debe tratar de quitar el cuerpo extraño del ojo sin ayuda profesional pues corre riesgo de que la lesión sea mucho mayor. (Ver primeros auxilios en caso de emergencias oculares). Una partícula lo suficientemente grande como para lesionar la córnea puede ser vista sin necesidad de lupa o tinción. Se pueden prescribir ungüentos o gotas con antibióticos hasta que la abrasión corneana haya cicatrizado. Asimismo, el reposo y los parches en el ojo afectado pueden aliviar el dolor y favorecer la curación. Se debe evitar manejar y realizar otras actividades potencialmente peligrosas mientras el ojo tenga un parche, ya que se altera la percepción de la profundidad. Cuando se sospecha de una lesión penetrante en los ojos, se requiere una evaluación inmediata por parte de un oftalmólogo o un médico. Se pueden presentar quemaduras con productos químicos como ácidos o productos alcalinos que caen en el ojo, como muchos productos químicos de uso doméstico. Los productos para la limpieza de desagües y hornos son particularmente peligrosos. En caso de que se derrame un químico al ojo, se debe enjuagar de INMEDIATO con agua durante 15 minutos y luego llevar rápidamente al paciente al centro de emergencias más cercano.
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