La esclerótica está compuesta por fibras de tejido conectivo que forman la pared blanca y fuerte del ojo, el cual está cubierto por la epiesclerótica, una capa delgada de tejido con muchos vasos sanguíneos que nutren la esclerótica. En la parte frontal del ojo, la epiesclerótica está cubierta por la membrana conjuntiva. La epiescleritis es una inflamación común no infecciosa de la epiesclerótica, usualmente leve y por lo general no progresa a escleritis. Aunque se desconocen los agentes causantes, se la ha asociado con ciertas enfermedades como artritis reumatoide, síndrome de Sjogren, sífilis, herpes zoster y tuberculosis.
|