La membrana timpánica (tímpano) separa el oído externo del oído medio y vibra cuando es golpeada por las ondas sonoras, dando inicio al proceso que convierte las ondas sonoras en impulsos nerviosos que viajan hasta el cerebro. Cuando el tímpano sufre daños se interrumpe el proceso auditivo. El tímpano también actúa como una barrera que evita que los materiales externos, como las bacterias, penetren en el oído medio, pero cuando está perforado, las bacterias viajan con facilidad hasta el oído medio causando una infección. Los daños al tímpano pueden ocurrir a consecuencia de un trauma acústico, por una lesión directa o por un barotrauma (daño provocado por presión). La inserción de aplicadores con puntas de algodón o de objetos pequeños (objetos extraños) en el oído para limpiarlo algunas veces provoca la perforación del tímpano. Las infecciones del oído pueden causar una ruptura del tímpano al aumentar la presión del líquido en el oído medio y, al contrario, una ruptura del tímpano puede causar infecciones de oído, pues el tímpano ya no se encuentra intacto y las bacterias pueden penetrar al oído medio.
|