Durante la alimentación, las glándulas salivales en la boca producen la saliva. Las sustancias químicas en la saliva pueden cristalizarse y formar una piedra que puede obstruir los conductos salivales. Cuando la saliva no puede salir porque el conducto está bloqueado, se regresa a la glándula causando dolor y una inflamación de la misma. La glándula submandibular, en la parte posterior de la boca sobre ambos lados de la mandíbula, es la glándula salival que se ve afectada con más frecuencia por los cálculos.
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