Un antecedente de lesión física, exposición a sustancias potencialmente tóxicas, infecciones o enfermedades recientes puede indicar el origen de la lesión al riñón y en caso de haber pérdida de sangre, un examen por tacto (palpación) puede revelar sensibilidad extrema sobre este órgano. Es posible que se presenten signos de hemorragia y shock, incluyendo ritmo cardíaco rápido y disminución de la presión sanguínea. La lesión tóxica o por inflamación puede causar insuficiencia renal crónica o aguda.
- El análisis de orina puede mostrar sangre o la presencia de depósitos o cristales, los cuales indican inflamación o acumulaciones tóxicas de ácido úrico u otras substancias. La prueba de GR en orina hace parte de dicho análisis. Éste puede indicar un aumento de glóbulos rojos debido a tumores renales, trauma, cálculos o necrosis.
- El CSC puede indicar sangrado, infección, o inflamación. Otros exámenes de sangre pueden revelar niveles tóxicos de substancias sospechosas.
- El análisis electrolítico de la sangre puede revelar incremento del potasio, urea o creatinina.
- La radiografía del riñón, TC abdominal o IRM abdominal pueden mostrar lesión del riñón.
- La gammagrafía renal puede indicar problemas en el flujo sanguíneo renal.
- La angiografía de la arteria o de la vena puede revelar oclusión del flujo sanguíneo hacia o desde el riñón.
- El PIV (pielograma intravenoso) puede mostrar el funcionamiento del riñón. El PIV puede repetirse después del tratamiento de la lesión renal para evaluar el funcionamiento del riñón lesionado.
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