Un traumatismo en la médula espinal es una emergencia médica que requiere tratamiento inmediato para reducir los efectos a largo plazo. El tiempo que transcurre entre el momento de la lesión y la aplicación del tratamiento es un factor crítico que afecta el pronóstico final. Se utilizan corticosteroides, como la dexametasona o metilprednisolona, para reducir la inflamación que puede comprimir la médula espinal. Si la compresión de la médula es causada por una masa (como un hematoma o un fragmento óseo) que se pueda extirpar o reducir antes de que se presente una destrucción total de los nervios de la columna, en algunos casos se puede reducir o aliviar la parálisis. Lo ideal es que la administración de corticosteroides se inicie lo más pronto posible después de presentada la lesión. Se puede recomendar una cirugía para eliminar el líquido o tejido que comprime la médula espinal (laminectomía por descompresión), para eliminar fragmentos óseos o de disco u objetos extraños o para estabilizar una vértebra fracturada (por fusión de los huesos o inserción de una pieza metálica). Es necesario que la persona guarde reposo en cama para permitir la recuperación de la columna que soporta la mayor parte del peso corporal. La realineación anatómica es importante. Una tracción de la columna puede reducir la dislocación y/o se puede utilizar como un recurso para inmovilizar la columna. Esto puede incluir la inmovilización del cráneo con tenazas (pinzas metálicas que se colocan en la cabeza y se conectan a pesas de tracción o a un arnés en el cuerpo). El tratamiento se orienta hacia los espasmos musculares, el cuidado de la piel y de la disfunción intestinal y vesical. Con frecuencia, es necesario recurrir a la fisioterapia de amplio alcance, la terapia ocupacional y otras intervenciones de rehabilitación, después de que la persona se ha recuperado de una lesión aguda. La rehabilitación ayuda a la persona a aprender a vivir con la incapacidad producida por el traumatismo en la médula espinal. La espasticidad se puede reducir por medio de muchos medicamentos orales, medicamentos que son inyectados en el canal espinal o inyecciones de la toxina botulínica en los músculos. Igualmente, es importante tratar el dolor con analgésicos, relajantes musculares o con modalidades de fisioterapia.
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