Los casos leves se pueden evaluar en la sala de emergencias, pero es posible que no requieran hospitalización. Las personas con casos moderados y severos normalmente son hospitalizadas y ocasionalmente en la unidad de cuidados intensivos. El tratamiento hospitalario puede incluir, entre otras medidas: - Bombeado del estómago si el material ingerido es particularmente tóxico, para lo cual se coloca una sonda a través de la boca o la nariz en el estómago y se conecta para succionar y vaciar el contenido estomacal.
- Oxígeno
- Puede ser necesario colocar un tubo respiratorio o respirador mecánico para ayudar a la respiración.
- Se puede utilizar carbón activado y un catártico (medicamento tipo laxante), dependiendo del tipo de sustancia ingerida.
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