El tratamiento más importante es retirar la fuente de exposición al agente causante. La reducción de los niveles de polvo dentro de la fábrica al mejorar la maquinaria y la ventilación ayudan a prevenir la bisinosis y es posible que algunas personas deban cambiar de trabajo para evitar exposiciones futuras. Los medicamentos como los broncodilatadores suelen mejorar los síntomas y para los casos más severos se pueden prescribir corticosteroides. Dejar el hábito de fumar es muy importante para las personas que padecen de esta condición. Se pueden prescribir tratamientos respiratorios, como los nebulizadores y el drenaje postural, cuando la condición se vuelve crónica. Además, puede ser necesaria una terapia de oxígeno en el hogar si se detectan niveles bajos de oxígeno en la sangre. Los programas de ejercicios físicos, ejercicios de respiración y los programas de educación del paciente suelen ser de gran ayuda para las personas con una enfermedad pulmonar crónica.
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