Hay diversas clases de bocios. Un bocio simple se presenta generalmente cuando la glándula tiroides es incapaz de producir suficiente cantidad de la hormona tiroides para satisfacer las demandas corporales. La glándula tiroides se agranda para compensar esta situación, con lo cual generalmente se corrigen las deficiencias leves de la hormona tiroidea. Un bocio simple puede clasificarse como endémico (presente continuamente en la comunidad) o como bocio esporádico (no tóxico). El primero se presenta en áreas geográficas con suelos deficientes en yodo, usualmente áreas alejadas de la costa marítima. Es posible que las personas de estas comunidades no obtengan yodo suficiente en su dieta, el cual es vital para la formación de la hormona tiroidea. El moderno uso de la sal de mesa yodada en los Estados Unidos ayuda a prevenir esta deficiencia, sin embargo, ésta aún es común en la parte central de Asia y África. En la mayoría de los casos de bocio esporádico se desconoce la causa, pero ocasionalmente, ciertos medicamentos como el litio o la aminoglutetimida lo pueden causar. Los factores hereditarios pueden causar bocio y entre los factores de riesgo para su desarrollo se pueden mencionar: ser del género femenino, tener más de 40 años de edad, tener un consumo dietético inadecuado de yodo, residir en un área endémica y tener antecedentes familiares de bocio.
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