El pronóstico puede mejorar con un buen control de la diabetes y de la presión sanguínea alta. Después de 10 años de padecer la enfermedad, generalmente la retinopatía diabética se vuelve evidente y es casi universal en las personas que han padecido diabetes mellitus por más de 30 años. La retinopatía diabética que no recibe tratamiento puede llevar a que se presente ceguera; sin embargo, este problema se puede prevenir, en la mayoría de los casos, con la realización de exámenes frecuentes y con cirugía láser, de ser necesario.
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