La deformación del pie zambo puede ser corregida mediante la manipulación del pie en la posición correcta y la colocación de una férula en el pie para mantener dicha posición. Esto suele hacerlo un especialista en ortopedia. El tratamiento se debe iniciar lo más tempranamente posible y lo ideal es justo después del nacimiento, cuando el pie es más fácil reformar. Cada varias semanas, se coloca de nuevo el pie en la posición correcta y se vuelve a colocar la férula para mejorar dicha posición. Una vez que la forma del pie está realineada, ésta se mantiene con la ayuda de ejercicios, tablillas en la noche y calzado ortopédico. La corrección, aplicando este método, toma unos 3 meses, aunque mantener la posición correcta puede requerir el uso de abrazaderas en las noches u otros tratamientos durante años. Algunas de las deformaciones más severas requieren cirugía si no se logra su corrección con la manipulación. Se recomienda una evaluación continua hasta que el pie haya crecido por completo.
|