El examen físico incluye una prueba de flexión hacia adelante que ayuda al médico a definir la curva y además, se hace un examen neurológico completo para buscar cualquier cambio en la resistencia, sensibilidad o reflejos. Las pruebas pueden incluir entre otras: - Radiografías de la columna vertebral tomadas de frente y de lado
- Mediciones con un escoliómetro (un aparato para medir el grado de curvatura de la columna)
- IRM (en caso de observarse cambios neurológicos en el examen o si hay algo inusual en la radiografía)
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