La corrección quirúrgica de la obstrucción permite un flujo normal de orina. Generalmente, se practica una cirugía abierta en los bebés, pero los adultos pueden tratarse con procedimientos menos invasivos a saber: - Técnica percutánea: la obstrucción se corrige a través de una pequeña incisión lateral.
- Técnica endoscópica: la obstrucción se resuelve por medio de un instrumento pequeño insertado a través de la uretra.
Estos procedimientos implican incisiones más pequeñas que la cirugía abierta tradicional. Se puede colocar una sonda, llamada stent, para drenar el riñón hasta que la persona se recupere de la cirugía y es posible que, durante un corto tiempo después de la cirugía, se requiera un tubo de nefrostomía que se coloca en un flanco del paciente con el fin de drenar la orina.
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