Existen al menos 200 tipos diferentes de cáncer que se pueden desarrollar en casi cualquier órgano, fluido o tejido. Algunos cánceres afectan las células sanguíneas y algunos afectan la piel, mientras que otros afectan los tejidos óseos, musculares y nerviosos. En términos generales, el cáncer parece ser ocasionado por una regulación anormal en el crecimiento de las células. Característicamente, el crecimiento de las células en el cuerpo está controlado de una manera estricta (se desarrollan nuevas células en la medida de lo necesario para reemplazar las más viejas o para desempeñar funciones necesarias). Las células mueren cuando resultan dañadas y/o cuando ya no se necesitan, pero si el equilibrio de crecimiento y muerte de células se trastorna, se puede desarrollar un cáncer. Los problemas en la regulación del crecimiento de células pueden ser ocasionados por anomalías del sistema inmune, el cual en condiciones normales detectaría y detendría el crecimiento anómalo. Otras de las causas potenciales del cáncer son: - La radiación
- La exposición a los rayos del sol
- El tabaquismo
- Ciertos virus
- El benzeno
- Ciertos hongos venenosos y las aflotoxinas (un veneno producido por organismos que pueden crecer en la planta de maní)
Los tres tipos de cáncer más comunes en los hombres estadounidenses son: cáncer de próstata, cáncer de colon y cáncer de pulmón; mientras que en las mujeres son el cáncer de mama, colon y pulmón. Ciertos tipos de cáncer son más comunes en determinadas regiones geográficas; en Japón, por ejemplo, existen muchos casos de cáncer gástrico, mientras que en los Estados Unidos este tipo de cáncer es relativamente poco común. Es posible que esta diferencia tenga relación con las variantes en la dieta. La causa más común de muerte relacionada con cáncer es el pulmonar.
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