La enfermedad de Lyme fue descrita por primera vez en los Estados Unidos en 1975, en un pueblo llamado Old Lyme, en Connecticut, pero se ha informado de casos en casi todo el país. La mayoría de los casos ocurren en la región noreste, la zona superior del medioeste y a lo largo de la costa del Pacífico. Los ratones y los venados son los animales más comúnmente infectados que sirven de huésped a la garrapata. La mayoría de las infecciones se presentan a finales de la primavera, en el verano y a comienzos del otoño. Algunas veces, la enfermedad puede ser difícil de diagnosticar porque los síntomas se parecen a los de otras enfermedades. Generalmente, se presenta una erupción roja característica que tiende a aparecer en el lugar de la picadura, aunque ésta puede pasar inadvertida. A los pocos meses o años después de la picadura, puede aparecer una inflamación articular, síntomas neurológicos y, algunas veces, cardíacos. La infección inicial se denomina enfermedad de Lyme primaria y a partir de allí se puede desarrollar la enfermedad de Lyme secundaria y la enfermedad de Lyme terciaria. Hay más de 16.000 casos de enfermedad de Lyme cada año en los Estados Unidos y entre los factores de riesgo se pueden mencionar, entre otros: caminar a través de los pastizales altos, realizar otras actividades que incrementen la exposición a la garrapata y tener una mascota que pueda llevar las garrapatas a la casa.
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